Estos días de feria, aunque son de feria, paso más tiempo dentro de un coche camino de la playa que entre las casetas y el ruido. Aún no “he ido a la playa” tal y como lo entiende la gente, pero en estas dos últimas semanas me paso las noches tumbada en la arena, jugando, besando, riendo, conociendo un poquito de felicidad.
Las cosas van, no se como, pero van. La situación es muy rara. Los tios son muy raros. Yo soy muy rara.
¿Enamorada? Menuda tonteria. Yo no tengo tiempo de enamorarme otra vez. Algún día escribiré sobre esto.
Pero todo es tan bonito. Tan…. diferente. Anoche Yuni se sorprendió cuando de buenas a primeras, en el coche, camino de Almería solté un sincero e inesperado “qué feliz me siento”. La verdad es que yo misma me extrañé. Pero como ya he dicho, las cosas han cambiado y la situación es muy rara.
Y en la playa, inmersa en un abrazo dulcísimo, mirando el cielo mientras ambos simulamos que no pasa nada, a tropecientos kilometros de almería y unos cuanto más de la humanidad, susurro la canción Estrella Polar de Pereza.
http://es.youtube.com/watch?v=KhX-tWN2YME&feature=related
“Con los pies frío no se piensa bien, si es un castigo yo me lo busqué.”
Frikis del mundo, disfrutad la vida.
